martes, 15 de septiembre de 2009

TEXTO SIN FORMATO


Reflexiono tanto tiempo tu rostro...
He aceptado la metamorfosis
pertenecer a tu territorio.
He aceptado el desierto
la cabeza (gusano lento y trabajoso).

[Intención de pasar hacia las causas]

No hay remedio.
Sólo un veneno lento como el sol.

c.1988

Extraído del volumen "Fumador en el exilio" (1994)

martes, 1 de septiembre de 2009

Mi respuesta

¡Ay, qué risa, tía Felisa!
Hoy han dicho sin sonrojo
que acabarán con la violencia... ¡a hostias!
Ha sido el de la cara de semen aburrido,
pero el otro día fue su primo
el de la cara perdiguera de perro lastimero...
quien dijo que en democracia está prohibido
hablar, el diálogo, “porque yo lo digo”.
Perseguirán las ideas por callejones oscuros
olvidando que en otros tiempos
allí a ellos mismos les dieron por...
Pena, penita, pena: la que tendrán en el futuro
quienes hereden una sociedad
persiguiéndose a sí misma, un Estado fascista
que se muerde la cola como una PESADILLA
en este callejón sin salida.

sábado, 29 de agosto de 2009

POR LA DEMOLICIÓN DE LA FILOSOFÍA

Castillos inmensos cuelgan en el irrespirable aire finisecular, construcciones fabricadas con los huesos tronzados de los pobres componentes que sin querer han pertenecido a generaciones ya olvidadas. Sus ilusiones, convertidas en piedras, son ahora el muro que nos aprisiona. A nadie le interesa ya el objetivo que tuvo en su día la mal llamada "filosofía"; múltiples dignidades ha encarnado: desde machacar poderosos hasta perfeccionar el cultivo de la zanahoria.
Sin embargo, no tiene sitio en la realidad que ella misma ha parido con dolor de siglos. Sus bastardos la han desechado, incluso llenando su nombre con falsos contenidos. Ahora es una palabra vacía, sonido con ecos de silencio. Y sin embargo pugna por hacerse un sitio entre la vorágine del bazar: sólo se salva lo que tiene que ver con el dinero.

Es una puta metida en fangos: de metáforas de plástico y pensamientos de papel-seda, los únicos productos de la era audiovisual, cuyos paralíticos cerebrales gobiernan mintiéndonos que su comunicación es la felicidad.
Se van añadiendo productos a las reacciones químicas de los pocos cerebros que quedan, y tras cortinas de colores y cajas de carne falsa, sigue latiendo –para los tontos- la idea filosófica como si fuera la única salvación. Buscando revoluciones que con sólo ser pronunciadas se niegan. Pero no se pueden tapiar a la vez todas las puertas de todos los cerebros. El superhombre ha muerto y por eso, cuanto más jodido, más radical. Que vayan imaginando pesadillas quienes lo creen todo atado, porque la única supervivencia posible de la filosofía es su demolición; no un edificio, sino un ladrillo en cada bolsillo. Que se meta en la vida de una vez "y si no se le quitan bailando los colores a la filosofía, déjala que se joda y se muera".


Manifiesto repartido durante la lectura del "trabajo de grado" (1993)

domingo, 23 de agosto de 2009

Frondoso y verde, el futuro...

32 años después, coleando... a veces, ningún reconocimiento "oficial" puede empañar toda una vida de coherencia y una trayectoria artística envidiable; PG no es de ayer, es de mañana.

viernes, 21 de agosto de 2009

A LA VUELTA DE UNA ESQUINA O DE UNA TUERCA

Paralelismo entre un libro y una botella de vino; es necesario paladear cada párrafo, detenerse de tanto en tanto a degustar el sabor que puebla la atmósfera en el cielo de la boca (saber si es tormenta o estrellas, raso o nubes) o de la bóveda craneal. Un sorbo, un párrafo, pidiendo más que otros esa parada donde reside el secreto del conjunto.
Y también la embriaguez, el poder que habita el libro entero, en la botella que ya forma parte (su contenido) de nuestro cuerpo. Porque la botella, como el libro, es un continente con miles de países, razas contradictorias y contrastadas, lenguas desatadas y violencias no siempre contenidas. En un continente caben millones de pueblos y en cada pueblo millones de habitantes. El interior de cualquier continente es una infinidad de secretos sólo accesibles a quienes estén abiertos, quienes tengan los oídos prestos y sin prejuicios, para lograr el conocimiento de lo ajeno, que es la comprensión de uno mismo.
Y también la resaca, esa cosecha de dolores que llega después: al reajustar la vida entera, uno mismo, tras la inserción de un cuerpo extraño en el interior del organismo. Es una lección inaprehensible al principio, pero después, la riqueza de otra experiencia.
La resaca siempre es sed, porque es la consecuencia fisiológica de una disminución del alcohol, de los espíritus o los daimon, de su población en la sangre. La resaca es la sed elemental. El buen bebedor, como el buen lector, es aquél que invierte su vida entera en la tarea. Que no bien ha terminado una botella o un libro, ya está comenzando el siguiente. Es quien se lo juega todo a una carta, al todo que es la nada, quien se juega el todo por el todo. Por amor al arte. No hay nada más: embriagarse o morir, renovarse o estar muerto.

martes, 18 de agosto de 2009

lunes, 10 de agosto de 2009

EL DÍA QUE SE DERRUMBE LA SAGRADA FAMILIA



Correrán ríos de tinta y llenarán pantallas durante muchos días, dirán que es imposible lo ocurrido; desplegarán una campaña mediática para justificar que el derrumbamiento responde a algo sucedido en una pesadilla, no en el mundo nuestro de cada día.
En un segundo momento, aceptarán que realmente se ha derrumbado: en contra de toda previsión, en contra de los informes emitidos por expertos de todo tipo. No dirán que esos informes y esos expertos estaban tendenciosamente elegidos, cuando no pagados, para decir medias mentiras.
Prometerán depurar responsabilidades políticas y administrativas, lo harán durante mucho tiempo con un discurso cada vez más distanciado y débil, hasta que sus palabras pasen a ser una más de las promesas incumplidas, algo del acervo popular que se convertirá en un refrán; ninguno de los responsables llegará a ingresar en prisión por eso. Las responsabilidades se esfumarán, diluidas en los entresijos de judicaturas y procesos kafkianos.
Encontrarán un motivo “ajeno” para el derrumbamiento, seguramente atribuible a alguna conspiración, organización terrorista o cualquier tipo general de causa “antisistema”. Harán de la “Nueva Sagrada Familia” una bandera con la que defender sus respectivos partidos políticos en alguna campaña electoral: cada uno la prometerá más grande, más bonita y más cara; finalmente edificarán un pastiche infumable firmado por algún arquitecto de reconocido prestigio... casualmente muy bien relacionado con la clase política. Las gentes mirarán hacia otro lado cuando pasen junto al nuevo monumento, mascullando blasfemias y maldiciendo a los gestores de la sociedad.
Paralelamente, comenzarán una campaña mediática de desprestigio hacia Gaudí, diciendo algo como que “no era tan genial como se supuso en tiempos”, e insinuarán que fue él en último término el causante del derrumbamiento, por no haber previsto las necesidades de la ciudad durante el siglo XXI.
Buscarán culpables fuera siempre de su ámbito, y encontrarán (precisamente en este escrito que ahora redacto) una prueba irrefutable de la planificación de su derrumbamiento; de que el crimen estaba premeditado. Sin embargo, la caída de la “Sagrada Familia” resultará, en fin, ser una metáfora del desmoronamiento de toda esta absurda sociedad capitalista, politicastra, mezquina y mediocre: una especie de Imperio Romano en versión cutre-tecnológico. Más me vale tener una buena coartada.