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martes, 4 de octubre de 2022

Nuevo libro

¡Mi nuevo libro ya está disponible en la web

Una obra planteada teatralmente, como un monólogo a tres bandas que son las variaciones de un mismo personaje... un dels quals s'expressa en català. 

Surcar estas páginas significa desdoblar las aventuras: encontrarse con un@ mism@ a la vuelta de una página.





domingo, 11 de agosto de 2019

FRAGMENTO DE LA LDL@

El ser humano es anarquista por naturaleza, pero la sociedad le corrompe. Por definición, por naturaleza todo niño es anarquista, pues pretende que su orden personal sea elevado a universal, acabando así con el que encuentra a su llegada.

Fragmento de la
Ley De La @narquía
(en preparación)

miércoles, 1 de mayo de 2019

CROWDFUNDING

Está disponible la posibilidad de colaborar para la edición impresa de FOLLAR O NO FOLLAR. Sólo tienes que pinchar en el siguiente enlace y vendrá todo seguido:

https://www.ulule.com/follar-o-no-follar/

Publica, comparte, difunde... QUE SE CORRA LA VOZ.

Disfruta y colabora o al revés: en todo caso, por aquí seguimos.

jueves, 24 de enero de 2019

LA VIDA ES UNA MIERDA (BALANCE)


El aprendizaje no ha consistido en constatar que aquella impresión adolescente fuera equivocada… por mucho que suene drástica y trasnochada la fórmula ancestral que dice “la vida es una mierda”.

Más bien ha ocurrido algo muy diferente: a pesar de comprobar día tras día, casi a cada instante que dicha intuición era una hipótesis con infinidad de motivos para poder ser corroborada incluso científicamente… el aprendizaje ha sido casi una supervivencia: obviar semejante verdad por estéril y poder ir adquiriendo la habilidad (siempre escasa, siempre imperfecta) de extraer diversión, belleza y bondad de un fruto semejante, tan podrido en apariencia.

Por eso cuando escucho la misma cantinela en boca de mi hijo adolescente no puedo evitar el esbozo de una sonrisa, tan irónica como cómplice: el aprendizaje no ha hecho más que empezar.



domingo, 23 de diciembre de 2018

SILOGISMO CEREBRAL


El otro día, en un gimnasio, contemplé sobre la pared un cartel. Se trataba de una bonita frase para la motivación en clave de inspiración estoica: NO PAIN, NO GAIN. Sin duda, revulsivo para quienes se esfuerzan para autosuperarse desde un mar de sudor. En otras palabras, una versión deportiva del asunto de la autoayuda… pero con implicaciones metafísicas, ya se ve. Le di vueltas al asunto un rato: no sé, tenía la intuición de que tras aquello se escondía algún tipo de mentira piadosa, de ocultamiento de la realidad o al menos tergiversación interesada de la misma. No tardé mucho en descubrir un trasfondo; ¿cómo decirlo? Era una especie de “mentira por omisión”, porque se omitía el antecedente de esa relativa o supuesta verdad con mayúsculas. La rima en inglés me acabó dando la solución: NO BRAIN, NO PAIN. Y por lo mismo, aplicando el silogismo, la verdad obvia, casi absoluta e indiscutible… NO BRAIN, NO GAIN.
Formulado y traducido, quedaría como sigue:

SIN CEREBRO NO HAY SUFRIMIENTO
SIN SUFRIMIENTO NO HAY BENEFICIO
______________________________________

SIN CEREBRO NO HAY BENEFICIO

¡Qué inmensa ventaja! La de quienes pueden contemplar el cartel sin depender de la primera frase, fijándose sólo en la segunda y librándose por tanto de la necesidad de usar un órgano tan prescindible. Buscad por el Google, ya veréis cuánto juego da el silogismo…




domingo, 18 de noviembre de 2018

La gravedad del espíritu


Una vez descubierta la gravedad de la materia ¡qué bien se explica y encaja todo! Parece imposible que antes pudiera vivirse en ese angustioso mar de ignorancia ¿no?

Cada cosa está donde está y se comporta como lo hace de acuerdo a leyes físicas, clarificadoras. Queda perdida en la noche de los tiempos la cara que se les debió de quedar a los humanos de entonces… la misma que se les/nos quedará a nosotros cuando alguien sea capaz de formular la gravedad en el espíritu.

Entonces, cuanto ahora nos parece misterioso, se tornará diáfano, cristalino. 

Nuestra cara bobalicona será lo menos importante; tambaleados los cimientos de la realidad, los pusilánimes irán a buscar el refugio de deidades, el amparo de superioridades… ¡qué sé yo! mil subterfugios para no tener que enfrentar su cotidiana vida ya sin ese misterio omnipotente que todo lo trastoca y oscurece.

jueves, 25 de octubre de 2018

Invitación a la meditación


Entre los 20 y los 70 años tiene lugar la existencia humana: antes todo es preparatorio, propedéutico y por tanto casi irrelevante. Después todo es desencanto, fruto de la experiencia y por tanto tan subjetivo que pierde interés objetivo.

Y en esa horquilla de 50 años, el individuo elige: biblioteca o gimnasio; gimnasio o biblioteca en cualquiera de sus múltiples versiones. Por lo general se da una combinación de ambos elementos, podríamos decir que siempre (salvo en un porcentaje estadísticamente “despreciable”) puesto que sólo así se consigue un equilibrio existencial y proporciona paz con un@ mism@. Ahora bien, ¿cómo se combinan ambos? En términos absolutos sólo hay tres posibles combinaciones que se desarrollarán cronológicamente… y tengamos en cuenta que si por algo se caracteriza la juventud es por el afán del absoluto.

1)   Gimnasio a los 20, introduciendo paulatinamente la biblioteca hasta llegar a los 70.

2)   Combinación equilibrada a los 20, mezclando a partes esencialmente iguales gimnasio y biblioteca.

3)   Biblioteca a los 20, introduciendo paulatinamente el gimnasio hasta llegar a los 70.

[Un llamativo, curioso y aleccionador paralelismo con la Historia de la filosofía: hasta los 20 sería la etapa presocrática, entre los 20 y los 70 la escolástica y a partir de los 70 los posthegelianos. Queda dicho a título de curiosidad, saque cada cual sus conclusiones y aplíquese las consecuencias, si quisiere].

miércoles, 25 de julio de 2018

SOBRE EL EXILIO (patriotas y patrioteros)

Olvidemos los prejuicios, aunque sean positivos. Analicemos las situaciones de forma aséptica, casi científica.

Por ejemplo, imaginemos la escena: un individuo inserto en una cultura que le es ajena, de la cual desconoce todo… desde el idioma hasta las costumbres. Que no puede valerse por sí mismo y está condenado a la caridad de quienes le acogen con mayor o menor agrado: la familia de adopción a la que le ha correspondido su cuidado. Una persona con estas características sólo puede tener un nombre: refugiado. Con el paso del tiempo, en el mejor de los casos, será capaz de integrarse en todos esos círculos concéntricos… pero habida cuenta de que no se trata de un exilio voluntario, en mayor o menor medida estaríamos hablando de un secuestro. Y considerando de tal manera la situación, no tenemos otro remedio que concluir la siguiente consecuencia: cualquier éxito de integración en el entorno será únicamente una variante del “síndrome de Estocolmo”.

Así, de todo lo antedicho cabe concluir sin mayor dificultad que cada persona ha pasado por esta situación a lo largo de su vida, puesto que el nacimiento es el inicio de un exilio: aunque se ignore cuál es el universo del que se procede… y el conflicto que da lugar al destierro.

Lo indiscutible es la aparición de la persona en un tiempo y un espacio concretos, aprioris en los que tendrá que ventilar la supervivencia –sobre todo al principio- gracias a la caridad ajena… de otros que como él, en su día fueron exiliados: aunque ya no lo recuerden.

Pero el éxito de esa misión demente que se llama existencia consiste en que el protagonista llegue algún día a ser capaz de valerse por sí mismo e intentar construirse un mundo lo más parecido al que su intuición o memoria cósmica le dicen que pertenece. Para eso: elegir un lugar en el planeta que le permita desarrollarse como siente y cree que debe hacerlo. Muchas veces, a la contra: pues estará rodeado de exiliados que no saben que lo son… y muchas veces, xenófobos. Elegir un lugar, un idioma, unas costumbres, unos compañeros con quienes compartir ese tiempo apátrida hasta conseguir que su vida sea lo más semejante a aquel paraíso perdido que no es la infancia.

La infancia sólo es la expulsión del paraíso, la etapa que inicia el exilio: un éxodo. Idealizarla significa haber sucumbido al “síndrome de Estocolmo”.

miércoles, 2 de mayo de 2018

CONTRA EL MACHISMO


El coño tiene muchas partes, pero sin duda la más importante es la mujer que lo rodea. La prueba es indiscutible, una ciencia exacta: una mujer sin coño sigue siendo una mujer, conserva su esencia; un coño sin mujer no es nada: una muñeca hinchable, una vagina enlatada.

Fragmento de un libro sobre sexo, en preparación.

martes, 17 de enero de 2017

Propedéutica

En todas las vidas hay un punto de inflexión: a veces pasa desapercibido, otras no se reconoce como tal... en ocasiones sólo reflexionando y analizando mucho tiempo después, se da con él. Si no ha llegado aún, a esa vida le falta un punto de maduración... quizá sea necesario forzarlo. Sin él no hay crecimiento real: aunque puede darse a cualquier edad. Desde ese día nada vuelve a ser lo mismo, porque ha cambiado la lente con la que todo se examina: la mente.

martes, 25 de octubre de 2016

Versión 1.2 disponible en la web

Hace días del asunto, pero por si acaso hay alguien rezagad@ que no lo sepa, la versión 1.2 de las "malas memorias" está a libre disposición de quien desee tantearla.

También -en la sección de libros gratis- toda mi producción editorial hasta el momento. En breve, ampliada con un volumen de 400 poemas de los últimos 40 años: Tropecientos milk poemas... al que le faltan un par de toques: portada y edición Bubok, espero que antes de que acabe el año lo tengáis también en

www.malasmemorias.com

Todo gratis.

;)

martes, 24 de mayo de 2016

Piénsalo...

Sale caliente, vuelve frío...

El aire de los pulmones, el producto del corazón.

martes, 17 de mayo de 2016

Unas pistas para ir revisando lo anquilosado

Ese territorio provisional y fungible, incierto y presto a caducar a cada jornada… es el puente que nos permite el traslado desde el dulce, suave y blandito país de la infancia hasta el mundo definitivo de la edad adulta a través de la oscura ciénaga que viene siendo la adolescencia: un paraje repleto de amenazas desconocidas contra las que nos previenen, sí… pero esa misma prevención resulta ser ya la primera de las amenazas.

Desfilamos sin brújula a través de semejante neblina metafísica, dejándonos guiar por las pistas que nos indican las presencias de otros ciegos como nosotros[1]: gritos al estilo de Munch, supuestas leyes universales descubiertas anteayer o intuiciones como migas de pan sobre el camino… palos de ciego.

Por fortuna, se trata de una etapa definida y concreta… aunque hay quienes –debido a esa niebla- pierden el norte y se instalan definitivamente en ella: convirtiendo la tienda de campaña en domicilio. Éstos nada tienen que ver con aquellos otros que pretenden y practican el credo de la eterna juventud: a pesar de que ambos grupos pertenecen a la misma familia léxica.

Transitar por este puente es una aventura repleta de peligros, sin duda: pero precisamente por eso: la recompensa es que nos curte y proporciona una armadura que nos permitirá enfrentarnos a la siguiente pantalla del vídeo-juego… aquélla consistente en ser persona adulta, con todas las consecuencias. Tras el introito de la madurez, llegará la vida en serio.



[1] Más que hablar estrictamente de ciegos, habría que referirse a los individuos que deambulan por esta ciénaga como si fueran los personajes de La niebla, el cuento de Boris Vian. Nadie puede ver, pero no por un defecto o una carencia de la persona, sino por la imposibilidad del entorno para hacer posible la visión.

viernes, 28 de agosto de 2015

Prosa incómoda...

... invitación a meditar concienzudamente.

El mito de Sísifo, actualizado: las hemorroides. El precio del ser humano por la bipedestación; a cambio del raciocinio en ejercicio... la sangre abrazando la mierda, pero queriendo huir de ella: su Destino.

jueves, 19 de marzo de 2015

Tú dirás...

Escucho música relajante mientras escribo mis cotidianas vendettas... ¡imagina si escuchara heavy metal!

lunes, 5 de enero de 2015

Sobre Savater y otros hierbajos

Fernando Savater posee un asombroso parecido con el enano de “El señor de los anillos” en su versión cinematográfica. Dicho sea de manera metafórica y sin ánimo de calumniar u ofender a Fernando ¡nada más lejos de mi intención!

La actitud de prepotencia desde lo ínfimo resulta, sin duda, la piedra de toque para encontrar el paralelismo entre ambos personajes.


Si bien el ‘primer Savater’ se colocaba en el lugar que generacionalmente le correspondía con su “Panfleto contra el todo”, la evolución hacia el conservadurismo (que según dicen, es propio de la edad, léase Baroja o Sánchez-Dragó) ha resultado un picado digno de cualquier entrada en barrena, valga el símil aeronáutico.

Así vemos en las antípodas al ‘segundo Savater’, el actual, acomodado en paradigmas cavernícolas con supuesta motivación racional-superior.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Etimología patafísica del estornudo

No sabría deciros de dónde proviene o procede mi grito cavernícola, ése que aflora en los estornudos. Quizá sea simplemente una reivindicación ancestral de la especie, que me utiliza como vehículo para plasmar su identidad o sus exigencias ininteligibles, viscerales. O puede que se trate de la protesta de mi inconsciente, vehiculada en un espasmo para no tener que seguir los cauces políticamente correctos.

Lo cierto es que me arrastra el cuerpo hacia un territorio indefinido, provisional y fungible: el instante del estornudo. Durante una milésima de segundo, toda la maquinaria de mi cuerpo se pone al servicio de un objetivo, más allá de mi voluntad: superándola o contradiciéndola, no sabría decirlo con exactitud. Entonces se produce el clímax, el orgasmo del aparato respiratorio echando fuera de sí aquello que por alguna razón (probablemente fisiológica) resulta incompatible con la supervivencia pacífica.

Podría luchar contra ello, es cierto, ahogar con voluntad el gritito espasmódico que acompaña al estallido. Pero así, ¿no estaría reprimiendo una parte de mí que –aun siendo inconsciente- me constituye? Quizá si lo hiciera incurriría en la contradicción de pretender luchar contra la naturaleza de mis actos más animales; pero ¿acaso no es eso la convivencia misma? ¿Acaso no luchamos contra nosotros mismos, cada uno en su individualidad, para poder compartir el mundo más allá de deseos y apetencias?

Puede que sí, que en el fondo de toda la comedia humana del respeto hacia los demás y uno mismo, de toda la representación cotidiana que nos permite rodearnos de semejantes… lata la misma verdad que tras un estornudo, con lo que esto tiene de simbólico.


Puede que tras este inmenso decorado que es la sociedad, sólo haya una verdad de alergias, de incompatibilidades radicales negándose su propia esencia. Pero entonces, ¿qué haré mañana? Seguir estornudando como una bestia, solución vana…

lunes, 20 de octubre de 2014

Fragmento de mis futuras memorias

La argumentación parecía impecable: filosofía y fealdad eran sinónimos; caso contrario, alguien que no es feo no se dedicaría al intelecto, sino al cuerpo.

Con semejante desparpajo, la falacia dividía al mundo en dos grupos irreconciliables: el de los feos/intelectuales y el de los guapos/superficiales. Aquello nos impregnaba ciertamente de un malditismo que resultaba en ocasiones más atractivo que la belleza misma, nos relegaba al papel de protestones porque en la lotería de las caras no nos había tocado ni la pedrea. 

Pero la base del razonamiento era evidentemente falsa, porque partía de la imposibilidad de compaginar en una persona belleza y sabiduría, por ejemplo. Condenaba a los guapos a la ignorancia, igual que a los feos les relegaba a las bibliotecas. Sin embargo, no se negaba la evidencia de que había individuos que compaginaban facetas enfrentadas: se les trataba como excepciones y por tanto no sólo dignos de compasión por ser una especie de “enfermos”, también como demostración de la veracidad del argumento.

Un poco como respuesta a semejante superficialidad, el título de mi tesina iba por ahí: el reducto que va más allá de la materia, la sensibilidad superando lo inmediato. Al fin, ¿quién se preocupa de la belleza aleatoria, sino aquella persona que no tiene más elementos importantes en su vida? No es que la belleza no importe, sino que es secundaria: en otras palabras, la belleza no es meramente física, sino que se refiere a un concepto más englobante, casi total: lejos de pasarelas y vacuidades.

En todo caso, resulta fácil solidarizarse con los pobres siendo uno de ellos… no así cuando uno es rico (lo primero que hacen los ricos es rechazarle por diferente). Nosotros, en cambio, tratábamos a los guapos como si fueran personas: normales antes que guapos, a veces incluso obviando la belleza para que no se sintieran excesivamente incómodos.