domingo, 23 de diciembre de 2018

SILOGISMO CEREBRAL


El otro día, en un gimnasio, contemplé sobre la pared un cartel. Se trataba de una bonita frase para la motivación en clave de inspiración estoica: NO PAIN, NO GAIN. Sin duda, revulsivo para quienes se esfuerzan para autosuperarse desde un mar de sudor. En otras palabras, una versión deportiva del asunto de la autoayuda… pero con implicaciones metafísicas, ya se ve. Le di vueltas al asunto un rato: no sé, tenía la intuición de que tras aquello se escondía algún tipo de mentira piadosa, de ocultamiento de la realidad o al menos tergiversación interesada de la misma. No tardé mucho en descubrir un trasfondo; ¿cómo decirlo? Era una especie de “mentira por omisión”, porque se omitía el antecedente de esa relativa o supuesta verdad con mayúsculas. La rima en inglés me acabó dando la solución: NO BRAIN, NO PAIN. Y por lo mismo, aplicando el silogismo, la verdad obvia, casi absoluta e indiscutible… NO BRAIN, NO GAIN.
Formulado y traducido, quedaría como sigue:

SIN CEREBRO NO HAY SUFRIMIENTO
SIN SUFRIMIENTO NO HAY BENEFICIO
______________________________________

SIN CEREBRO NO HAY BENEFICIO

¡Qué inmensa ventaja! La de quienes pueden contemplar el cartel sin depender de la primera frase, fijándose sólo en la segunda y librándose por tanto de la necesidad de usar un órgano tan prescindible. Buscad por el Google, ya veréis cuánto juego da el silogismo…




domingo, 18 de noviembre de 2018

La gravedad del espíritu


Una vez descubierta la gravedad de la materia ¡qué bien se explica y encaja todo! Parece imposible que antes pudiera vivirse en ese angustioso mar de ignorancia ¿no?

Cada cosa está donde está y se comporta como lo hace de acuerdo a leyes físicas, clarificadoras. Queda perdida en la noche de los tiempos la cara que se les debió de quedar a los humanos de entonces… la misma que se les/nos quedará a nosotros cuando alguien sea capaz de formular la gravedad en el espíritu.

Entonces, cuanto ahora nos parece misterioso, se tornará diáfano, cristalino. 

Nuestra cara bobalicona será lo menos importante; tambaleados los cimientos de la realidad, los pusilánimes irán a buscar el refugio de deidades, el amparo de superioridades… ¡qué sé yo! mil subterfugios para no tener que enfrentar su cotidiana vida ya sin ese misterio omnipotente que todo lo trastoca y oscurece.

jueves, 15 de noviembre de 2018

PRECIOSA NARRACIÓN


La bonita historia de un país llamado Caspaña.

domingo, 4 de noviembre de 2018

LA HABITACIÓN

La habitación es como el alma.
Con la pasión
                       la nuestra
es un cuarto creciente.

jueves, 25 de octubre de 2018

Invitación a la meditación


Entre los 20 y los 70 años tiene lugar la existencia humana: antes todo es preparatorio, propedéutico y por tanto casi irrelevante. Después todo es desencanto, fruto de la experiencia y por tanto tan subjetivo que pierde interés objetivo.

Y en esa horquilla de 50 años, el individuo elige: biblioteca o gimnasio; gimnasio o biblioteca en cualquiera de sus múltiples versiones. Por lo general se da una combinación de ambos elementos, podríamos decir que siempre (salvo en un porcentaje estadísticamente “despreciable”) puesto que sólo así se consigue un equilibrio existencial y proporciona paz con un@ mism@. Ahora bien, ¿cómo se combinan ambos? En términos absolutos sólo hay tres posibles combinaciones que se desarrollarán cronológicamente… y tengamos en cuenta que si por algo se caracteriza la juventud es por el afán del absoluto.

1)   Gimnasio a los 20, introduciendo paulatinamente la biblioteca hasta llegar a los 70.

2)   Combinación equilibrada a los 20, mezclando a partes esencialmente iguales gimnasio y biblioteca.

3)   Biblioteca a los 20, introduciendo paulatinamente el gimnasio hasta llegar a los 70.

[Un llamativo, curioso y aleccionador paralelismo con la Historia de la filosofía: hasta los 20 sería la etapa presocrática, entre los 20 y los 70 la escolástica y a partir de los 70 los posthegelianos. Queda dicho a título de curiosidad, saque cada cual sus conclusiones y aplíquese las consecuencias, si quisiere].

jueves, 4 de octubre de 2018

NOVEDAD

... por si alguien tuviera interés, ya está a disposición mi último engendro. En el siguiente enlace:

Follar o no follar

A ver si alguien se atreve, jejeje.

miércoles, 15 de agosto de 2018

En la cúspide


En la cúspide de la lucidez, una vez le dije a una mujer: “Me sienta bien tu caso. No el que eres, sino el que me haces (ser).”

No lo percibió, ni siquiera lo tomó como un cumplido… que no lo era. Muy adecuado que así lo hiciera, porque no iba dirigido a ella con nombre y apellidos: era más bien una increpación a la vida, tomándola a ella como representante (o excusa).

La vida es un caso, sin duda: en la acepción desesperanzada de quien así lo proclama… “¡eres un caso! (perdido)”. Para mí la vida es un revulsivo, un toque de atención para despertar de ese fingido/aparente letargo que se pretende complacencia para quien comulga con semejante rueda de molino. La vida te hace caso para llevarte a la perdición.