También hay quienes opinan que su sabor es tan sutil como la infancia, una fresca fuente manando en el centro del recuerdo, para saciar la sed primordial: la de libertad, que aparece antes que otras y nunca se agota. Como el beso, el agua llena la boca...
Hay quienes recuerdan el agua con los besos.
Hay quienes besan para atrapar el tiempo.

Colosal!!!
ResponderEliminarSalud y poesía.
Hazme llegar. Aunque solo sea. Tu beso de agua.
ResponderEliminarGracias, Antonio, por tu desmesurado elogio. He intentado enviarte (creo que sin éxito) un ejemplar para tu estudio...
ResponderEliminarArponera:
En el blanco. De tu arpón. Todos los que quieras.