lunes, 25 de abril de 2011

SALVAJE COMO LOS SUEÑOS


El agua es salvaje como los sueños, aparentemente simple y con la potencia de todo lo imprevisible. Guarda en su seno enormes secretos jamás descifrados, alberga en su interior mundos que serán siempre desconocidos. Desencadena infinitos procesos entre humanos, quienes a su merced sólo son pequeñas marionetas perdidas en los entresijos del tiempo.
Soñar con agua, beber un sueño: quimeras y utopías que no se dejan clasificar por ciencia alguna, espíritus en estado puro que ríen de habitáculos que pretenden ser continentes, trampas para el líquido y el inconsciente.
El sueño es transparente como las aguas y sin embargo resulta una mezcla del blanco y el negro, va más allá del espectro (visual) que toda realidad regala constantemente al ser humano. El agua, como el sueño, se escapa entre los dedos: una vida inmensa y salada, una muerte dulce y breve... la de quienes no sueñan ni beben.


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