viernes, 1 de enero de 2010

El beso que besaba Salinas...

Hay quienes dicen que el agua no sabe a nada.

También hay quienes opinan que su sabor es tan sutil como la infancia, una fresca fuente manando en el centro del recuerdo, para saciar la sed primordial: la de libertad, que aparece antes que otras y nunca se agota. Como el beso, el agua llena la boca...

Hay quienes recuerdan el agua con los besos.

Hay quienes besan para atrapar el tiempo.


domingo, 29 de noviembre de 2009

Te recuerdo, Allende...

Los sábados pienso en Salvador: su figura realzando lo humano, ese plus que nos da la vida cuando termina el trabajo y su fatiga. Lo certero de su silueta acariciando el espíritu, cultivando al ser humano entre solidaridad hasta sacarlo de las ruinas... los sábados suelo llorar en silencio y sin consuelo, apretando puño y mandíbula, conteniendo la revolución que llevo dentro... a la vista de toda la chusma que se agolpa sin cerebro en las colas del Carrefour.

viernes, 27 de noviembre de 2009

AUTOAYUDA

No me da la gana ser depresivo.
Abandoné esa tendencia cuando descubrí el objetivo de todo el montaje llamado “vida” a mi alrededor; podría llamarse “teoría de la conspiración” si os gusta ese nombre... el caso es que contemplando con frialdad el conjunto de la realidad entera, concluí que todo estaba dirigido a mi autoaniquilación. Vencerme desde dentro.
Gracias a mi megalomanía (en el fondo quizá sea genialidad) convertí “la contraria como sistema” en antidepresivo. Poco tiempo después, como colofón, descubrí las endorfinas. Desde entonces, en mi cerebro todo encaja como una llave en su cerradura.
¿La realidad? Ha dejado de interesarme como tal, si no es para transformarla. Venceremos o moriremos...

jueves, 12 de noviembre de 2009

OJALÁ LLOVIERA SIEMPRE


Quiero ser una de vosotras
las que entráis siempre riendo,
la que me seduce con su encanto
y a quien seduzco con mis palabras…
las de ahora o las de siempre.

Quiero ser… ser y ser sido
como los retretes de los bares
con ambientador de juventud perdida.

Puesto a pedir quiero también
ser gato en las próximas seis vidas:
mirar por la ventana en tardes grises
olvidado ya del hombre, de los hombres…
viviendo dentro de tu cuerpo y de tus cofres,
ser una que eres tú y no cualquier otra.

Aunque tus ojos de olvido ya no quieran
saber que ahora es presente aquel pasado
que una vez soñamos ateridos frente a la estepa
como una sola proyección de dos futuros.

Puestos a resumir quiero decirte
que este idioma caduco que utilizo
está lleno de esperanto en sus raíces;
inundado por la luz de tu sonrisa,
declamando su impotencia ante tus rizos
que desean escaparse de mis labios, de mis versos
para llegar a ser lluvia en los rincones
donde los amantes siempre furtivos
repiten nuestros ritos ya inventados.
Caracoleando besos, estas letras son tan sólo
tu declaración de independencia.

Poema extraído de "Corazón porvenir..." (2009)

sábado, 24 de octubre de 2009

¿SE PUEDE SABER QUÉ OS PASA?


A veces pienso que me están haciendo el show de Truman... imagino todo un montaje conmigo como conejillo de indias, para demostrar vete a saber qué extraña teoría antropológica, sociológica o cualquier cosa menos lógica. Imagino que tras mi muerte aparecerá en la Wikipedia todo mi “curriculum”, una reseña en la que se compadezcan de mi vida como experimento fallido y me pidan disculpas a título póstumo; algo así como famosearme para encubrir su complejo de culpabilidad. Resulta que en esa pesadilla participáis tod@s...
Porque mi vida, como la de cualquier persona que se precie de serlo, incluye la necesidad de huir de la sociedad en algún momento (al menos)... y siento que no puedo escapar, vuestros tentáculos entran por cualquier resquicio: me busca la sociedad llamando a mi puerta con cualquier excusa, me ataca cualquier grupo para que engrose sus intereses, la Humanidad vulnera mi intimidad con ensañamiento, el capitalismo increpa mi aislamiento y le cuelga una mezquina etiqueta, me persigue la ley si acampo en el monte... Alguien intentará convencerme de soy un paranoico, pero yo...
Me pregunto: ¿se puede saber qué os pasa? ¿Acaso no estáis ya consumid@s de tanto consumo? ¿de la agridulce sensación de tener cada vez más, sin tener nunca bastante? Puede que alguna noche incluso lleguen las pesadillas: haciendo reclamaciones o soñando con la Organización de Consumidores. Me respondo: no se puede, es un misterio vacío, ni siquiera el milagro de la Nada. Una cáscara sin huevo, una fachada de cartón-piedra.
Os pregunto: ¿se puede saber qué os pasa? ¿qué especie de anti-vida lleva la gente, que ni tan siquiera se apercibe de su anulación como persona? No hay respuesta. Como en los alumnos que, interpelados, provocan en el profesor la frase “si se os pincha, no sale sangre”. Por las venas de mis conciudadanos circula leche condensada (eso sí, desnatada); tienen cercenado el conocimiento y han olvidado el sentido común. Transitan por la senda de la violencia cotidiana, asumido el papel de la salvación individual como único recurso; sólo que aquí no se salva nadie.
Está claro que algo os pasa; pero no puede saberse qué es. ¿A mí? me pasáis vosotros, como una enfermedad o una apisonadora.

lunes, 5 de octubre de 2009

OLLA (setevala)

Hace unos cuantos siglos estudié de cerca las bellas artes. Quizás se me note ahora en la forma de dar las pinceladas con las palabras (quizá un poco relamida), o puede que en el disolvente que uso para según qué indeseables pigmentos. Tal vez el perfilado de las expresiones con que dibujo las metáforas, a caballo entre el difumino y el grafito, delatan la manera de esbozar la realidad caligráfica. ¡Quién sabe! Como dijo una vez aquel juez instructor, más que firmar parece que esculpo (sobre su tumba).
Para mi percepción, se asemejan tanto la impronta y su ausencia, que sólo podría explicarlo con un texto fotográfico: en el que se ponga de relieve que lo negativo es el origen de toda verdad.
No haré un repaso exhaustivo de las huellas que puedan rastrearse en mis letras de aquella fugaz época pasada, pero baste decir que las palabras que grabo sobre el papel, son originales múltiples que delatan a mi mano convertida en plancha; la presión medida con la que estampo estas imágenes traducidas (y sus trazos de plumilla) quizá sólo pueda comprenderse en China.
Construyo mi casa cada día (pero es una instalación, no arquitectura) desde la performance que es mi vida.